Cuando cada miembro de la familia actúa por su cuenta, el perro recibe mensajes contradictorios que lo confunden y pueden desencadenar problemas de comportamiento.
Los que viven con dos o más perros saben que la dinámica cambia por completo: lo que funciona con uno puede no funcionar con el otro, y cuando están juntos, su comportamiento cambia por completo.
Al igual que nosotros no hemos sido la misma persona con 10 años que con 20 que con 40, las distintas etapas del perro también juegan un papel importante en cada ciclo.
Paralelamente al aumento del número de perros de compañía, prolifera un hábito insano, perjudicial, incluso doloroso y en ocasiones letal para los perros.
Tirar de la correa no es una conducta “mala” en sí misma, sino una forma de expresar excitación, ansiedad o simplemente una falta de educación en el paseo.
Convivir con un perro es una experiencia maravillosa, pero ¿qué pasa cuando la situación se vuelve peligrosa? Cada año, cientos de casos de agresiones caninas en el hogar demuestran que es crucial entender y prevenir estos comportamientos.