Llegar al Club Agility Euskadi con Rocky ha sido mucho más que apuntarnos a clases: ha sido encontrar nuestro lugar.
Durante mucho tiempo sentí que no lograba entenderme con él, que algo nos faltaba para disfrutar juntos. Pero entonces apareció Pedro, y todo cambió. Desde la primera clase me hizo sentir acompañada, comprendida y capaz. Su paciencia, su forma de enseñar y la confianza que transmite hicieron que Rocky y yo empezáramos a funcionar como un verdadero equipo.
Más que un entrenador, Pedro se ha convertido en un amigo. Siempre está ahí, guiándome, animándome y celebrando cada pequeño avance con la misma ilusión que yo. Gracias a él, ya no me siento sola en este camino; me siento acogida, segura y llena de energía para seguir creciendo con Rocky.
Hoy entrenamos con alegría, con complicidad y con la certeza de que juntos podemos con todo. De verdad Pedro que no se como agradecerte todo esto que siento.♥️