Que tu perro muerda objetos de la casa puede ser frustrante y caro, pero es una conducta muy común y —la buena noticia— habitualmente solucionable si entiendes por qué lo hace y actúas con calma y método. Aquí tienes un plan práctico, basado en fuentes veterinarias y de comportamiento canino de confianza, para identificar la causa, proteger tu casa y enseñar a tu perro qué está permitido morder.
Por qué los perros muerden (las causas principales)
Los motivos por los que un perro muerde objetos son varios: en cachorros es normal por la dentición; en perros jóvenes y adultos puede ser juego, exploración, aburrimiento, búsqueda de atención o ansiedad (por ejemplo, ansiedad por separación). También hay razones médicas (dolor dental, malestar) o conductuales (frustración, estrés). Identificar la causa es clave porque la solución varía según el motivo.

Primeros pasos: Gestión y seguridad
Antes de “corregir”, quítale al perro la oportunidad de fallo. Guarda ropa, zapatos, mandos y objetos tentadores; usa puertas o barreras; deja los cables fuera de alcance; emplea cajas y percheros cerrados. Hasta que aprenda, la gestión protege tus cosas y evita que el perro ingiera materiales peligrosos. Además, ofrécele alternativas seguras (juguetes masticables, mordedores resistentes, ralladores de higiene dental) y supervisa siempre su uso.
Plan de entrenamiento paso a paso
- Redirige, no castigues. Cuando veas que coge algo que no debe, intercámbialo por un juguete o premio (ofrece la alternativa y aplaude cuando la elija). Recompensar el comportamiento deseado es más eficaz que castigar el incorrecto.
- Enseña “suéltalo” y “déjalo”. Practica con objetos seguros: deja caer un juguete, di “suéltalo”, ofrece una golosina y recompensa el intercambio. Repite en sesiones cortas y frecuentes hasta que la obediencia sea fiable.
- Refuerza el autocontrol. Trabaja ejercicios de espera y autocontrol (sentado, quieto, premio por esperar). Son muy útiles para reducir la impulsividad que lleva a morder objetos.
- Establece una rutina de ejercicio y estimulación mental. Paseos, juegos dirigidos, entrenamiento de obediencia y juguetes interactivos (puzzles, comederos lentos) reducen el exceso de energía y el aburrimiento, causas frecuentes del mordisqueo.
Herramientas útiles y seguridad de los “chews”
Escoge mordedores y huesos diseñados para perros; evita objetos que puedan romperse en trozos afilados o consumirse rápidamente. La ASPCA y otros organismos recomiendan supervisar cualquier chew y evitar aquellos que el perro pueda tragar en pedazos grandes. Los juguetes con relleno o piezas pequeñas no son adecuados para perros destructivos.
Ansiedad por separación y conductas emocionales
Si la destrucción ocurre mientras te vas o poco después, sospecha de ansiedad por separación. En estos casos la gestión y el entrenamiento básico no son suficientes: combina enriquecimiento, desensibilización progresiva a las salidas y, si hace falta, consulta con un profesional. Algunas intervenciones incluyen programas graduados de abandono o herramientas de enriquecimiento.
Cuándo acudir al veterinario o a un profesional
Consulta con el veterinario si tu perro muestra cambios bruscos en el comportamiento, hay señales de dolor (babeo, rechazo a comer, sensibilidad en la boca), problemas dentales, o si el mordisqueo puede poner en riesgo su salud (ingesta de cuerpos extraños). Si el problema es conductual y persistente, busca a un educador canino cualificado. El trabajo conjunto entre vet y especialista proporciona diagnóstico y plan personalizado.
Prevención a largo plazo: educación y hábitos
La prevención pasa por constancia: entrenamiento, rutinas de ejercicio, enriquecimiento diario y supervisión. Enseñar qué objetos son “de él” (mordedores) y cuáles no (tus cosas) lleva tiempo, pero con refuerzo consistente el perro aprende. Considera también formarte: un curso educación canina o un curso de adiestramiento canino te dará herramientas prácticas para manejar estas situaciones, comprender señales de estrés y diseñar programas equilibrados. Estos cursos suelen incluir ejercicios de obediencia, manejo de ansiedad y pautas de enriquecimiento que aceleran el progreso.
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