Dina

Gracias por haber formado parte de mi vida. Te quiero mucho reinita, mi eterna cachorrilla.

Hasta pronto pequeña

Dueño: Janire Perez

Raza: Mestiza de Labrador

Sexo: Hembra

Fecha de nacimiento: 20/09/2003

Fecha de fallecimiento: 17/09/2014

Recordatorio:

Querida Dina

¿Qué tal estás? Por aquí todos estamos bien, aunque echándote mucho de menos, sobre todo yo. Qué difícil me resulta escribirte esta carta, pero es lo mínimo que te mereces después de haberme hecho tan feliz durante los últimos 8 años.

Llegaste a mi vida como lo que eras, un torbellino, y la trastocaste por completo. Nuestros inicios fueron muy duros, tuve que luchar mucho para que pudiesemos estar juntas pero finalmente lo conseguí y es una de las cosas más gratificantes que he hecho en mi vida. No eras una perra fácil, ya habías pasado por varias manos y por la perrera en varias ocasiones, tenías problemas de comportamiento y eras mi primera perra. Poco a poco fuiste mejorando aunque algunas cosas no las supe hacer bien, por ello te pido disculpas pero te aseguro que lo hice lo mejor que supe.

Jamás podré olvidar tu mirada, esa mirada tan limpia y expresiva que no cualquier perro posee. Ya hace 6 meses que te marchaste y no hay un solo día que no piense en tí. Echo de menos nuestros momentos juntas, esos en los que en el total de los silencios disfrutabamos la una de la otra, esos en los nos bastaba con solo una mirada para entendernos a la perfección, esos momentos de compenetración máxima.

Eras una perra muy especial, tal vez por todo lo que tuviste que pasar hasta caer en mis manos, no lo sé, pero lo que sí que sé es que por muchos perros que tenga ninguno será igual de especial que tú. Siempre tan pendiente de mí, tan cuidadosa, tan alegre, tan cariñosa, con esas ganas locas de jugar que ni siquiera la vejez consiguío arrebatarte. En esos ocho años me pasaron tantas cosas, buenas y malas, fue una época de cambios, pero hay algo que nunca cambió y es que tú siempre estuviste a mi lado.

Se me está haciendo muy duro el día a día sin tí, te echo demasiado de menos, Yogui y Bubu hacen que tu asencia se haga más llevaderá pero tu sitio sigue estando vacío. En tus últimos meses de vida demostrarte ser toda una luchadora, cada dificultad que aparecía tú la superabas como si nada, sin perder esa vitalidad de cachorrilla que tanto te caracterizaba.

Te marchaste muy rápido y de una forma inesperada, aún nos quedaban tantas cosas por hacer juntas . . . Pero llegó tu momento y ahí estuve yo contigo, hablándote, recordandote tantas y tantas anécdotas vividas juntas, acariciándote, transmitiendote todo mi amor, hasta que te dormiste. Sé que te fuiste sintiéndote muy querida y arropada, al igual que sé que fuiste una perra feliz. Puede sonar contradictorio pero recuerdo con especial cariño nuestra despedida, es el momento más especial e íntimo que jamás he vivido.

Cuando te adopté pensé que te estaba salvando pero ahora me doy cuenta que fuiste tú quién me salvo a mí. Esto no es un adiós, sino un hasta pronto, el hasta pronto más doloroso por el que he pasado hasta ahora. Cuando dos almas gemelas se encuentran, ni la distancia, ni el tiempo, ni la muerte podrán separarlas jamás, por eso mi reinita tú y yo siempre estaremos juntas. Muchos perros han cambiado la historia, sólo uno cambiará tu vida. Y ese perro eres tú mi dulce Dinita. No te recuerdo porque no te olvido, siempre en mi mente y mi corazón.

Gracias por haber formado parte de mi vida. Te quiero mucho reinita, mi eterna cachorrilla.

Hasta pronto pequeña